Una V que se convierte en carácter.
La identidad integra la inicial de Villalbera con la silueta de un pollo estilizado. El resultado comunica origen avícola, presencia premium y una atención más organizada, cercana y confiable para el abastecimiento del hogar y clientes comerciales.
Una firma.
Varias escalas.
La identidad conserva su carácter en composiciones verticales, horizontales y reducidas.

Una identidad.
Distintas aplicaciones.






Reconocible incluso cuando se hace pequeño.
El símbolo se simplifica progresivamente para conservar la lectura de la V y el pollo en aplicaciones reducidas.
Una identidad cromática con carácter.
La combinación de verde profundo y oro cálido crea una presencia elegante y reconocible, mientras los tonos complementarios amplían las posibilidades de aplicación en empaques, uniformes, señalización, comunicación digital y piezas comerciales.
Verde Villalbera
Marfil cálido
Taupe natural
Borgoña profundo
Carbón cálido






Una identidad preparada para crecer.
Una marca consistente desde una etiqueta pequeña hasta una fachada completa.